Excitación: esa es la palabra que puede definir este día.

No hemos parado en ningún momento. Por la mañana, tras llegar a la estación de tren, nos han recogido las maletas en una furgoneta y hemos subido andando hasta el refugio. ¡¡¡Qué caminata!!!! (10 minutos, jajjaaja).

Tras el reparto de habitaciones han comenzado las actividades: dos grupos han estado haciendo una gymkana para conocer mejor Riglos y otros dos con talleres de inglés. En seguida ha llegado la hora de comer (qué rápido pasa el tiempo y qué hambreeee). Lentejas, albóndigas y flan. Al principio algunas protestas, después ñam ñam que lo íbamos a gastar todo. Por la tarde, inversión de los grupos: los de gymkana a inglés y los de inglés a la gymkana. A las cinco merienda, y a las siete pequeño descanso para una ducha y bajar a cenar a las ocho: espinacas con patatas y bacon,  carne guisada con patatas fritas y fruta fresca. Mientras, nervios por el futuro del REal Zaragoza, pero aquí no hay tele así que los profes nos han tenido que ir diciendo el resultado.

Antes de subir a dormir a las diez y media, competiciones de idioma y juegos en el parque del pueblo.

A las once y media cerrar los ojos y tratar de dormir, porque mañana nos espera un día largo y potente que os contaremos en otra entrada.