Ganadores cartas

Por Lola Martínez   07 may. 2014 · Compartir

Por fin tenemos a los ganadores y finalistas del “Concurso Cartas de Amor”. La decisión ha sido muy difícil y costosa por la gran cantidad de cartas y por los sentimientos expresados en ellas. El jurado ha estado compuesto por:

  • Junta directiva AMPA
  • Miembros del Departamento de Lengua
  • PIEE
  • Responsable de biblioteca

A TI;
Álvaro Cilleruelo 3ºD

Al que me quiso sin conocerme todavía, al que me acunó los primeros días y al que me arropó las demás noches.
A ti, que te me has ido tan pronto. Y yo, que me quedo aquí, sin ti, pero contigo.
A ti, que fuiste el héroe de mi infancia, el pilar de mi adolescencia, y sin duda el referente del resto de mi vida.
Que el olvido para mí no existe si estas en mis recuerdos.
Todo lo que siento por ti no cabe en una carta, ni un te quiero expresa lo que he sentido a tu lado y lo que me hubiese gustado sentir contigo.
Ese beso de buenos días que me alegraba las mañanas y aquel de buenas noches que me decía adiós para saludarme en la mañana, esos momentos, a tu lado, en los que la sonrisa inundaba nuestras caras y la felicidad los corazones, esos en los que el tiempo se detenía y yo esperaba que se hiciesen eternos para estar juntos, porque son esos momentos que recuerdo con cariño los que cada mañana me ayudan a ser más fuerte.
Esos momentos que volvería a vivir junto a ti, que se han convertido en flor de primavera en mi interior, guardada bajo llave para que nunca se pierdan
Porque recorrería el universo por un abrazo tuyo, movería montañas por oír ese bello sonido que un día fue tu risa y haría lo imposible y más por pasar un minuto a tu lado.
Tú, que fuiste la luz que iluminó mi sendero y porque aunque no te vea, sé que estarás en cada uno de los pasos que dé en la vida, en los míos y en los de tus demás seres queridos.
El amor que siento por ti, la rabia que me da el saber que nunca más te veré y el dolor inhumano que siento en mi persona es tan grande que no comprendo cómo cabe en mí.
Lo único que me consuela es el hecho de saber que llegará un momento en mi vida en el que nos reunamos, y me recibas con los brazos abiertos y de tu boca salgan las palabras:
“Te he echado de menos, hijo”.

LA HOJA Y EL ARBOL
Leire González 3ºB

Querida, como tantas me has abandonado, como tantas me has dejado desnudo y a la intemperie, te has rendido y te has arrastrado a tu final. Estarás lejos de mí en muy poco tiempo. Y aunque nos enfrentamos el uno junto al otro durante meses a su fuerza, los distintos colores: verdes, amarillos y rojos, han cambiado esa alianza y al final caíste con las demás, vestidas de marrón, débil y moribunda.
No puedo hacer nada por ti, ahora ya no, pero no puede evitar sentirme culpable, hacerme preguntas, quizás si te hubiera protegido más cerca de mi corazón no habrás volado y no te habrías separado de mi para siempre. Aunque cuando llegue la primavera estaré lleno de brotes verdes, habrá muevas hojas estrene un nuevo traje, te echare de menos, presumida y estilizada en mi rama más alta, unido a uno de mis muchos largos brazos.
Cuando acabe de escribir esta carta tú estarás lejos, mecida en los brazos de Eolo, al borde de algún abismo, pero espero que te acuerdes de este árbol, que te quisiera y que te desee un buen final sea donde sea.

Finalista

QUERIDAS MATEMÁTICAS
Paula Jiménez 3ºC

Queridas matemáticas o como yo solía llamaros: “mates” al principio nuestra relación fue bien, era fácil y sencilla. Yo te ayudaba con tus problemas de contabilidad de tus bolígrafos o de los muchos animales que tenías, ¿Tenías una granja?, no nos olvidemos de los muchos, muchísimos muebles que tenías que dar o que te daban. En resumidas cuentas, nuestra relación era una suma perfecta, sin números que sobraran. Pero luego las dos crecimos y empezaste a traer a tus amigos contigo. Me acuerdo cuando tuve que ayudarte a ti y a tu amiga la división a repartir caramelos entre vuestros amigos; o cuando tuve que ayudar a multiplicación a calcular cuánto eran el doble de los CDs que tenía. Pero lo peor fue cuando nuestras sumas y restas ya no eran tan perfectas, cuando nuestras citas de números daban números imposibles para mí ¿12, 5, 11, 9? ¡Cómo pueden vivir si les falta una parte! Luego llegaron esos números partidos por una línea ¿acaso sabía el 3 que tenía un dos encima?
Estaban tan partidos e irreconocibles como mi corazón al darnos cuenta de que nuestra amistad ya no podía seguir, de que para comunicarme contigo necesitaba un traductor, una máquina que me hacía sentir inútil y olvidada.
Creo que las dos hemos crecido y me he dado cuenta de que tú eres más de números y yo, más de letras, así que ahora nos separamos, pero nos volveremos a ver, en el supermercado, en las tiendas de ropa… Esto no es un adiós es un hasta luego, o incluso hasta esta tarde.

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