obras

    Se cuenta que él mismo decía que su lápiz parecía sobrepasarlo en inteligencia, por la gran facilidad con que fluían de él las memorias, una tras otra, y a lo largo de su vida publicó mas de 500 libros y artículos. Durante casi medio siglo después de su muerte continuaron apareciendo obras inéditas de Euler en las publicaciones de la Academia de San Petersburgo.

     A lo largo de su vida su investigación matemática vino a suponer una producción de unas 800 páginas anuales en promedio; ningún matemático ha superado jamás la producción de este hombre, al que Arago llamó "el Análisis Encarnado".

    En años sucesivos Euler presentó a menudo memorias a los concursos convocados por la Academia, y obtuvo doce veces el codiciado premio que se otorgaba bianualmente. Los temas de estos concursos eran muy variados, y en una ocasión, en 1724, Euler compartió con Maclaurin y con Daniel Bernoulli un premio por un trabajo sobre las mareas. Euler no se mostró nunca vanidoso, y escribió con la misma naturalidad obras de todos los niveles, incluidos textos para ser usados en las escuelas rusas. Normalmente escribía en latín y también en francés, a pesar de que su lengua materna era el alemán. Euler tenía una extraordinaria facilidad para los idiomas

    Los trabajos científicos de Euler abarcan prácticamente todas las matemáticas contemporáneas a él. En todas las ramas de las matemáticas hizo descubrimientos notables, que lo situaron en el primer lugar en el mundo. Desde 1727 hasta 1783 la pluma de Euler no había cesado de extender las fronteras de prácticamente todas las ramas tanto e la matemática pura como aplicada, desde los niveles más elementales a los más avanzados. Además, Euler escribía casi siempre utilizando el lenguaje y las notaciones que aún usamos hoy, pues ningún otro matemático contribuyó en tal medida como él a dar su forma actual a la matemática que hoy llamamos clásica, siendo el más feliz inventor de notaciones de toda la historia de la matemática.