El capitán John Smith fue uno de los pobladores de la ciudad de Jamestown, donde se asentó en 1607. Tenía 27 años y era enérgico y con dotes de mando. Cuando la comida escaseaba, él era el encargado de negociar con los amerindios y comprarles maíz. En una de esas salidas fue capturado por los salvajes, que iban a matarle, pero según él mismo contó después, la hija del jefe Powhatan, Pocahontas, de doce años de edad, se interpuso y usó su propio cuerpo como escudo para evitar que los de su tribu mataran a Smith. Pocahontas, además, tuvo un importante papel en la supervivencia de los colonos de Virginia, pues hizo que su pueblo llevara comida a los hambrientos colonos. «She, next under God, was the instrument to preserve this colony from death, famine and utter confusion», escribió Smith.

En 1609, Smith fue gravemente herido por una explosión de pólvora y evacuado a Inglaterra. Cinco años después, en 1614, volvió. Pero Pocahontas ya se había casado con el plantador de tabaco John Rolfe.

En 1616 Pocahontas viajó a Inglaterra con su esposo y fue presentada en la corte al rey James I. Al año siguiente, 1617, murió de viruela (smallpox) mientras esperaba el barco que la llevaría a ella y a su bebé de vuelta a Virginia. Cuando el niño creció, regresó a su virginiano hogar. Y es que todos los virginianos aún pretenden hoy ser descendientes de él y de su valiente madre, Pocahontas.

Pocahontas y John Smith reales