¡Nos vamos pa Madrí! (Febrero de 2019)

Por José Antonio García   16 feb. 2019 · Compartir

Los alumnos de 2º Bachillerato de nuestro IES acaban de hacer un viajecito a Madrid de dos días de duración. El Museo del Prado, el Congreso de los Diputados, la Residencia de Estudiantes, espectáculos, visitas, experiencias… ¡Guau, para no perdérselo!

He aquí una reseña de la actividad:

VIAJE A MADRID

  • Salida de Zaragoza a las 6,30 AM. Receso en un área de servicio. Llegada a Madrid a las 10,30 aproximadamente. Madrid, la capital del Estado con más de 3,2 millones de habitantes y más de 5.000 habitantes por kilómetro cuadrado, es una ciudad algo congestionada en su zona centro, pero extraordinaria; una ciudad en la que ningún visitante se siente forastero. Es el día 14 de febrero. Se asegura a los alumnos desde el altavoz del bus que se van a enamorar… de Madrid.
  • Llegada a la Posada de Huertas, cuya mayor virtud es su ubicación en el barrio de las letras y su proximidad al Museo del Prado y al Congreso de los Diputados, así como a las calles Cervantes y Lope de Vega y al Convento de las Trinitarias (donde está enterrado Cervantes y ejerció de monja una hija de Lope de Vega que sacrificó su vocación literaria por el servicio a Dios como monja). Los 50 alumnos/as y los 3 profesores acompañantes (Mercedes Gil, Miguel Ángel Velasco y Chema Gálvez) toman posesión de las habitaciones asignadas (habitaciones con literas de 9, 8, 5, 4, 2 y 1 camas). Se registrarán digitalmente todos los carnets de identidad.
  • El grupo monta en el bus en Fuente de Neptuno y llega a las proximidades de la Residencia de Estudiantes en torno a las 12 del mediodía. El monitor, que nos estaba esperando, hace una breve conferencia sobre la historia y el espíritu de la Residencia (que es el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y del krausismo de Sanz del Río y de Giner de los Ríos), acompañada de una breve proyección. No se deja de decir que 4 de los 7 premios Nobel españoles están vinculados a la residencia, donde Einstein, otro premio Nobel, expuso su teoría de la relatividad. Se recuerda especialmente al terceto Lorca-Dalí-Buñuel, así como a las adelfas que plantó y cuidó Juan Ramón Jiménez.
  • Regreso a la zona del Prado para comer. Acto seguido el grupo (dividido funcionalmente en dos subgrupos) acomete la visita al Museo del Prado. Ante los ojos de los alumnos/as desfilan los cuadros de los primitivos flamencos, El Bosco, Durero, Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez, Goya y otros genios del pincel, sin olvidar a Vicente López, los Madrazo, Muñoz Degrain y la pintura histórica del siglo XIX (Rosales, Gisbert, Pradilla, Moreno Carbonero, Casado del Alisal, etc). Evidentemente, los grupos no iban unidos, de manera que una parte del alumnado realizó la visita por su cuenta.
  • Pasadas las 6 de la tarde, los alumnos tuvieron libertad hasta las 8 P.M., en que todos, partiendo de la Posada como punto de encuentro, nos dirigimos a pie a la Calle del Pez 17, donde está el Teatro Victoria, atravesando Santa Ana, Jacinto Benavente, Sol, Preciados (llena de gente), Callao, La Gran Vía, la Calle de los Tudescos y alguna más. Asistimos a una obra de teatro experimental del grupo CÜÁ (El shows de impro más ganso), donde la barrera entre actores y público se horadaba una y otra vez, donde los actores se distanciaban de sus performances para volver a ellas una y otra vez, en medio del entusiasmo del público. Los alumnos/as se lo pasaron de cine (y eso que era un teatro). A las 11 era la salida. Al alumnado se le dio “vidilla” hasta las 12,30 de la noche para que pudiera cenar. Regresarían a la posada con ayuda de su capacidad de orientación y de sus aplicaciones Maps de móvil. En efecto, hacia la 1 A.M. ya estaba todo el mundo en sus habitaciones.
  • Al día siguiente, 15 de febrero, el bus nos esperaba en Neptuno para recoger los equipajes de alumnos y profesores. Lo siguiente fue callejear por el Paseo del Prado y Alcalá, hasta que hacia las 11 AM remontamos la Carrera de San Jerónimo, para visitar el Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional. En su interior nos esperaba una monitora para mostrarnos los espacios más destacables de este edificio inaugurado en 1850 (durante el reinado de Isabel II), incluidos el salón de pasos perdidos y la habitación del reloj, hasta internarnos en el hemiciclo del Congreso (que parece mucho más grande cuando se ve en la tele). Se explicó que las sesiones se reparten entre los martes, miércoles (sesión de control) y jueves. La monitora explicó igualmente el funcionamiento del poder legislativo en nuestro país, mostró los balazos del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 (especialmente peligrosa nos pareció una ráfaga de metralleta sobre la tribuna de invitados). A continuación una fotógrafa hizo varias fotos al grupo en el hemiciclo y la visita finalizó con la entrega a cada uno de los presentes de un ejemplar de la Constitución de 1978, todavía vigente, aunque con cada vez más voces a favor de su reforma. También se entregó a los profesores un par de libros sobre la Constitución explicada a los niños, que se donarán al instituto.
  • La salida a las 12 fue el punto de partida de un nuevo tramo de tiempo libre para tomar algo y comer, hasta las 3, en que teníamos cita con la Casa-Museo de Lope de Vega, en la calle Cervantes (donde una lápida conmemora el lugar donde vivió y murió el autor del Quijote, no muy lejos de la casa de Lope de Vega). En 4 rondas de 15 (la última más reducida) dos monitoras se turnaron para mostrar la casa y explicar particularidades de la vida de Lope, de la casa y de la época.
  • Ya pasaba de las 5 P.M. cuando Homero, el conductor del bus, se dirigió al lugar donde habíamos quedado con él, no muy lejos del edificio neoclásico de la Real Academia de la Lengua. El regreso fue sin contratiempos, con una parada técnica en una estación de servicio (ya en tierras sorianas). Cuando estábamos cerca de Zaragoza, hubo ocasión de decir por el altavoz del bus que bien está lo que bien acaba. En efecto, pasadas ya las 9 P.M., el autobús paraba junto al instituto, finalizando así la excursión.
  • Tanto el recepcionista de la posada como el conductor del autobús, Homero, se despidieron de nosotros hasta el año que viene. ¿Será una premonición?

Y aquí tenéis las fotos de esta bonita experiencia:

Casa-Museo de Lope de Vega

Esperando para hacer la visita

En la Resi

En la Resi-2

En la Resi-3

En la Resi-4

Y en el “Congresi”

Ja, ja, ja. ¡Pa repetil!

---

|